Gobernanza
de la resiliencia
urbana

El enfo­que de recu­pe­ra­ción ini­cia­do por la ASCQ en aso­cia­ción con Cité-ID y MSP

Descripción

Como par­te del Plan de acción para la segu­ri­dad con­tra las inun­da­cio­nes (2018), el Minis­te­rio de Segu­ri­dad Públi­ca (MSP) ha con­fia­do a la Aso­cia­ción de Pro­tec­ción Civil de Que­bec (ASCQ) la imple­men­ta­ción de la Medi­da No. 22 que pre­ten­de docu­men­tar las bue­nas prác­ti­cas muni­ci­pa­les en mate­ria de segu­ri­dad civil. Para faci­li­tar el cum­pli­mien­to de este man­da­to, la ASCQ se ha aso­cia­do con Cité-ID Livin­gLab para lle­var a cabo una inves­ti­ga­ción-acción sobre la recu­pe­ra­ción pos­te­rior al desastre.

Cuan­do la fase de res­pues­ta con­clu­ye des­pués de un even­to impor­tan­te, el perío­do de recu­pe­ra­ción plan­tea desafíos impor­tan­tes para las ciu­da­des y los muni­ci­pios. Estos gobier­nos loca­les están lla­ma­dos a tomar deci­sio­nes y accio­nes a cor­to y mediano pla­zo para res­ta­ble­cer, e ideal­men­te mejo­rar, las con­di­cio­nes socia­les, eco­nó­mi­cas, físi­cas y ambien­ta­les de la comu­ni­dad. Tam­bién deben apren­der a redu­cir el ries­go de futu­ros desastres.

Para este pro­yec­to, la ASCQ, jun­to con el Living Lab, apo­yan a los muni­ci­pios de Que­bec en un pro­yec­to de cola­bo­ra­ción con el MSP, en una inves­ti­ga­ción-acción para movi­li­zar el cono­ci­mien­to en cam­po de los pro­fe­sio­na­les y com­bi­nar­los con el cono­ci­mien­to cien­tí­fi­co de los inves­ti­ga­do­res res­pec­to de la recu­pe­ra­ción. Este es un enfo­que alta­men­te ite­ra­ti­vo entre los inves­ti­ga­do­res de Cité-ID y los miem­bros de la ASCQ.

La siguien­te tabla mues­tra el impac­to desea­do, el obje­ti­vo gene­ral y los sie­te pasos del enfo­que de inves­ti­ga­ción-acción res­pec­to de la recuperación.

7 pasos del proceso 

1) Com­pren­der los pro­ble­mas res­pec­to de la recu­pe­ra­ción y sus inter­ac­cio­nes en fun­ción de la refle­xión y el diá­lo­go con todos los acto­res intere­sa­dos (pro­fe­sio­na­les, exper­tos e inves­ti­ga­do­res de segu­ri­dad civil).

2) Iden­ti­fi­car entre estos pro­ble­mas aque­llos que se juz­guen prio­ri­ta­rios por los dife­ren­tes actores.

3) Desa­rro­llar a par­tir de los cono­ci­mien­to prác­ti­cos y cien­tí­fi­cos, meca­nis­mos de recu­pe­ra­ción para res­pon­der a los pro­ble­mas prio­ri­ta­rios. Estos meca­nis­mos toma­rán la for­ma de prototipos.

4) Expe­ri­men­tar con los pro­to­ti­pos para apo­yar el desa­rro­llo de los meca­nis­mos de recu­pe­ra­ción deseados.

5) Pro­po­ner los meca­nis­mos de recu­pe­ra­ción que se han expe­ri­men­ta­do con el fin de esta­ble­cer los meca­nis­mos de recu­pe­ra­ción deseados.

6) Docu­men­tar con­ti­nua­men­te el pro­ce­so de acom­pa­ña­mien­to duran­te la recuperación.

7) Desa­rro­llar una guía prác­ti­ca para la trans­fe­ren­cia y la difu­sión del apren­di­za­je y para anclar las mejo­res prác­ti­cas de recu­pe­ra­ción a lar­go pla­zo en las reali­da­des del campo.

Rea­li­za­do a tra­vés del enfo­que del Living Lab, el pro­ce­so de recu­pe­ra­ción se divi­de en die­ciocho meses (de mar­zo 2019 a sep­tiem­bre 2020). Esta­rá mar­ca­do por tres series de talle­res de cocons­truc­ción (verano, oto­ño 2019 e invierno 2020) que reuni­rán a todos los intere­sa­dos. El pro­ce­so tam­bién esta­rá mar­ca­do por momen­tos de docu­men­ta­ción, pro­pues­ta y transferencia.